7 de mayo. Lunes de la VI semana de Pascua

mayo 7, 2018

Ermita del Salvador

  • 19:30 Rosario
  • 20:00 Misa. Sufragio. Rafael Cristófol

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (16,11-15):

Nos hicimos a la mar en Tróade y pusimos rumbo hacia Samotracia;

al día siguiente salimos para Neápolis y de allí para Filipos, primera ciudad del distrito de Macedonia y colonia romana. Allí nos detuvimos unos días.
El sábado salimos de la ciudad y fuimos a un sitio junto al río, donde pensábamos que había un lugar de oración; nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido. Una de ellas, que se llamaba Lidia, natural de Tiatira, vendedora de púrpura, que adoraba al verdadero Dios, estaba escuchando; y el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo.
Se bautizó con toda su familia y nos invitó:
«Si estáis convencidos de que creo en el Señor, venid a hospedaros en mi casa».
Y nos obligó a aceptar.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 149,1-2.3-4.5-6a.9b

R/. El Señor ama a su pueblo

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R/.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R/.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca.
Es un honor para todos sus fieles. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (15,26–16,4a):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.
Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho».

Palabra del Señor

Comentario al Evangelio

Amigos, el Evangelio de hoy se centra en el participación del Espíritu Santo como testigo de Jesús: “Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí”.

Toda predicación cristiana es, en última instancia, acerca del Misterio Pascual—el morir y resucitar de Jesús—y el envío del Espíritu Santo. Pero este último elemento es especialmente importante hoy, porque señala la forma en que podemos participar en la vida que Jesús nos ofrece.

Uno de los principales signos del Espíritu Santo es la incitación al discurso audaz. Desde los Apóstoles hasta los grandes evangelistas y teólogos, hasta Billy Graham y Juan Pablo II, el Espíritu impulsa a la gente a confesar el Señorío de Jesús. Recuerden que Pablo nos ha dicho: “Nadie puede llamar a Jesús Señor sino en el Espíritu Santo”.

¿Quién es el Espíritu Santo? Es la tercera Persona de la Santísima Trinidad, pero más precisamente es el amor compartido por el Padre y el Hijo. Como amor entre Padre e Hijo, el Espíritu llega más plenamente a la expresión histórica durante los grandes acontecimientos de la Encarnación y el Misterio Pascual.