Martes de la V semana del Tiempo Ordinario

febrero 9, 2021

Templo Carmelitas

  • Misa a las 19:00 h. Sufragio Luis Mújica Alonso
  • A continuación, exposición del Santísimo hasta las 20:30 h.

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis (1,20–2,4a):
DIJO Dios:«Bullan las aguas de seres vivientes, y vuelen los pájaros sobre la tierra frente al firmamento del cielo».
Y creó Dios los grandes cetáceos y los seres vivientes que se deslizan y que las aguas fueron produciendo según sus especies, y las aves aladas según sus especies.
Y vio Dios que era bueno.
Luego los bendijo Dios, diciendo:
«Sed fecundos y multiplicaos, llenad las aguas del mar; y que las aves se multipliquen en la tierra».
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día quinto.
Dijo Dios:
«Produzca la tierra seres vivientes según sus especies: ganados, reptiles y fieras según sus especies».
Y así fue.
E hizo Dios las fieras según sus especies, los ganados según sus especies y los reptiles según sus especies.
Y vio Dios que era bueno.
Dijo Dios:
«Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los ganados y los reptiles de la tierra».
Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer los creó.
Dios los bendijo; y les dijo Dios:
«Sed fecundos y multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se mueven sobre la tierra».
Y dijo Dios:
«Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la superficie de la tierra y todos los árboles frutales que engendran semilla: os servirán de alimento. Y la hierba verde servirá de alimento a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra y a todo ser que respira».
Y así fue.
Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno.
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto.
Así quedaron concluidos el cielo, la tierra y todo el universo.
Y habiendo concluido el día séptimo la obra que había hecho, descansó el día séptimo de toda la obra que había hecho.
Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque en él descansó de toda la obra que Dios había hecho cuando creó.
Esta es la historia del cielo y de la tierra cuando fueron creados.Palabra de Dios

Salmo

Sal 8,4-5.6-7.8-9

R/. Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!

V/. Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para mirar por él? R/.

V/. Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad;
le diste el mando sobre las obras de tus manos.
Todo lo sometiste bajo sus pies. R/.

V/. Rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Marcos (7,1-13):

EN aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén; y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Pues los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas).
Y los fariseo y los escribas le preguntaron:
«Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen el pan con manos impuras?».
Él les contestó:
«Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito:
“Este pueblo me honra con los labios,
pero su corazón está lejos de mí.
El culto que me dan está vacío,
porque la doctrina que enseñan
son preceptos humanos”.
Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres».
Y añadió:
«Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre” y “el que maldiga a su padre o a su madre es reo de muerte”. Pero vosotros decís: “Si uno le dice al padre o a la madre: los bienes con que podría ayudarte son ‘corbán’, es decir, ofrenda sagrada”, ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre; invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os transmitís; y hacéis otras muchas cosas semejantes».

Palabra del Señor

Comentario al Evangelio

Rosa Ruiz @rosaruizrmi

Queridos amigos y amigas:

En el pasaje de Génesis que hoy nos propone la liturgia aparece el primer imperativo de Dios dirigido a los seres vivos y, concretamente, a los seres humanos. En realidad, es el mismo mandato, la misma encomienda: ¡creced, multiplicaos, sed fecundos!

Me pregunto cómo es posible que hayamos olvidado este primer deseo vehemente de Dios para nosotros. Crecer y ser fecundos significa no compararnos con otros porque nunca se trata de llegar a una medida establecida o ser más que otro supuesto perfil. No. Solo se nos pide crecer. Desde lo que somos y donde estamos: crecer. Avanzar. Multiplicarnos y no encogernos o constreñirnos. ¿Será esa la fecundidad que tanto recorre la Biblia? Esa fecundidad que no sólo no está reñida con el descanso sino que lo lleva consigo, como el mismo Dios. ¡Ay de las pretendidas fecundidades que no tienen medida propia, que no descansan, que agotan a unos y a otros, que nunca se sacian! ¡Ay de los que utilizan la palabra de Dios en vano para acumular, para ensoberbecerse, autoadorarse, en definitiva para disimular sus ansias de poder y bienestar con la llamada de Dios a no dormirse en los laureles y ser fecundos!

En verdad, tenemos mucha facilidad para tomar el nombre de Dios en vano, para ponerle a Él de excusa en nuestros propios intereses. La confrontación de Jesús en el evangelio de hoy no puede ser más clara: «Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición… Invalidáis la palabra de Dios con esa tradición que os transmitís; y hacéis otras muchas cosas semejantes».

Quizá es momento de poner nombre y apellido a estas tradiciones a las que cada uno se aferra, según su edad, su cultura, su mentalidad… Todos lo hacemos. Y no permitir jamás que tradición humana alguna, por santa que sea, esté anulando la Palabra viva de Dios.

Vuestra hermana en la fe,
Rosa Ruiz @rosaruizrmi

San Cirilo

https://www.aciprensa.com/santos/santo.php?id=45

San Cirilo fue un hombre de carácter fuerte e impulsivo, pero aveces demasiado vehemente y aún violento. Hacia el 412, San Cirilo fue elevado a la sede de Alejandría, donde gracias a su intrepidez y labor, triunfó sobre la herejía, logrando sostener la fe de su Iglesia. Asistió como cabeza y representante del Papa Celestino, al Tercer Concilio General celebrado en Efeso en el 431.

Se ha llamado a San Cirilo el Doctor de la Encarnación y los alejandrinos le dieron el título de Maestro del Mundo, mientras que el Papa Celestino lo nombraba “el generoso defensor de la fe católica” y “hombre apostólico”.

Pero sin duda, tenemos que agradecerle la firme y inflexible posición que tomó con respecto al dogma de la Encarnación, sobre la cual, muchas corrientes adversas como la del Arzobispo de Antioquía, Nestorio, quien negaba la encarnación de Dios hecho hombre, se convirtieron en una verdadera amenaza de la Iglesia católica. Así, la firme defensa del santo sobre este dogma permitió que en nuestras generaciones no tengamos duda alguna sobe lo que debemos creer con respecto al misterio sobre la cual fundamos nuestra fe como cristianos.

Murió en el año 444, siendo proclamado Doctor de la Iglesia Universal en 1882